Próxima parada: Estación Inseguridad

“Hombres ¿Quién les ha hecho pensar que, si tomo un transporte público, mi cuerpo también lo es?” dijo una joven, tras denunciar un caso de acoso que sufrió en las instalaciones del Metro. El post original de Facebook ha sido borrado, pero el testimonio y las fotos de esta joven fueron retomadas por múltiples periódicos nacionales como Excélsior o La Silla Rota. Esta joven narró cómo, al bajarse de un vagón del Metro en la estación Culhuacán, notó que su pantalón estaba mojado de semen. “Llena de asco e impotencia me dirigí al baño a limpiarme. En definitiva, no puedo creer, cómo puede existir gente tan enferma para hacer estas acciones y aún peor, personas que vean y no hagan nada para detenerlas”.

El Metro de la Ciudad de México es un lugar en el que las mujeres sufren todo tipo de violencia.  De acuerdo a una solicitud de acceso a la información, la cantidad de reportes o quejas realizadas por usuarias del Sistema de Transporte Colectivo (STC) de la Ciudad de México de febrero y marzo de 2019 son 378. Desgraciadamente, las mujeres sufren de casos de acoso tanto como de intentos de secuestro. El reporte de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México del 13 de febrero dice que entre el 31 de enero y el 11 de febrero se abrieron 48 carpetas de investigación por intentos de secuestro dentro de las estaciones del Metro. Estos son 48 casos de intento de secuestro registrados en menos de dos semanas, lo cual no significa que sean todos los incidentes en el Metro. No todas las víctimas levantan reporte, no todas escapan del intento de secuestro.

METRO REPORTAJE

De acuerdo datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSCP) hubo 840 feminicidios en el país en 2018, y 147 en los primeros dos meses de 2019. 308 mujeres fueron víctimas de secuestro en 2018 y 68 durante enero y febrero de 2019. Aún es temprano para decir si éste año aumentarán o disminuirán las cifras, pero estas demuestran que las mujeres siguen siendo víctimas de violencia.

“No pasa nada, es mi novia”

El modus operandi de los secuestradores es acercarse a la víctima y comenzar a jalonearla para llevársela. Si se resiste y alguien se les acerca, el secuestrador dice que es su pareja y que se están pelando. Alejandra Espíndola comentó que al principio la gente solo se les quedaba viendo cuando esto pasó, hasta que comenzó a rasguñar a su atacante y unos jóvenes se le acercaron y se quedaron con ella después de que les dijo que no conocía al hombre. Uno de ellos fue por un oficial del Metro, y ahí es cuando el hombre la soltó. En entrevista, Alejandra nos dijo que el policía del Metro no hizo nada hasta que el joven fue por él. Igual menciona que esto le sucedió afuera de las instalaciones del Metro. Para cuando el oficial había llegado, el hombre se había ido. El guardia solo comentó “si no hay nadie a quién detener, no se puede hacer nada más”.

A inicios de año usuarias del STC compartieron sus testimonios en redes sociales. Esto tuvo tal alcance que se creó un mapa de las zonas de riesgo como un ejercicio de visualización de datos basado en las 210 denuncias registradas dentro de las instalaciones del Metro y a sus alrededores, actualizado el 3 de febrero de 2019.

A pesar del alcance que tuvieron los testimonios en redes sociales, para el mes de marzo se empezó a olvidar que cientos de mujeres habían sido víctimas de intentos de secuestro en las instalaciones del Metro. La Silla Rota retoma el tema en conversación con Siomara Hernández, una víctima de intento de secuestro. Ella cuenta que no la dejaron levantar una denuncia por tener INE del Estado de México y que a la fecha de la nota, un mes después de su incidente, no le habían dado seguimiento a su caso. “Esto es como un electrocardiograma, sube y baja, y actualmente todos comienzan a olvidarlo, pero volverá a pasar y otra vez pondrán su atención y no es justo que únicamente apliquen medidas temporales y no nos den seguridad,” menciona Hernández. Otra cosa que menciona el texto de La SIlla Rota es que a principios de febrero Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno, informó que se activaría la alerta de género en la Ciudad de México cuando hubiera protocolos y capacitación con perspectiva de género en todas las dependencias. Hasta la fecha de redacción de este reportaje la alerta de género permanece desactivada en la Ciudad de México.

No caer en la revictimización_ atender la denuncia sin cuestionarle a la víctima temas cómo su vestimenta, o la hora a la que transita No permitir conductas que violenten a la mujer bajo ninguna circunstancia, especi (1)

La respuesta del gobierno ante la situación fue instalar células de atención de la procuraduría- atendidas por mujeres con una capacitación rápida de perspectiva de género- al igual que una policía de investigación y apoyo de abogados de la Secretaría de las Mujeres a aquellas que deseen levantar una denuncia. Las células estarán fuera de las estaciones Coyoacán, Mixcoac, Martín Carrera, Tacubaya y UAM Iztapalapa. De acuerdo a la base de datos Serendipia, estas no son las estaciones con mayor cantidad de denuncias.

Por otro lado, de acuerdo a la página oficial del STC el procedimiento es ir con una de sus autoridades, la cual te canalizará con otra institución encargada de las denuncias y faltas por acoso sexual en el transporte público. Asimismo, cuentan con cinco módulos de atención de Inmujeres:

  • Pantitlán Al interior de la estación en la línea 1 con un horario de atención de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 horas.
  • Balderas, en el pasillo de correspondencia entre las Líneas 3 y 1 con un horario de atención de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 horas.
  • Tasqueña (provisional), a un costado del módulo de monitoreo, salida a Av. Tasqueña con un horario de atención de martes y jueves de 12:30 a 15:30 horas.
  • Hidalgo, al interior de la estación en el pasillo hacia la Línea 2 con un horario de atención de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 horas.
  • Guerrero, al exterior de la estación en el Centro Integral de Justicia Cívica con un horario de atención de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 horas.

En múltiples ocasiones se intentó contactar a Julio Martínez Toledo, vocero y director de medios del Sistema de Transporte Colectivo, pero no se obtuvo respuesta.

Acoso en línea

La definición de violencia contra la mujer de acuerdo a las Naciones Unidas es “todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.  Por otro lado el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina tiene una categorización de violencia de género similar. Este los divide en: física, psicológica, sexual, económica y patrimonial y simbólica. Según el Ministerio, la violencia sexual es “cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres”.

#ElMetroLosEncubre es un hashtag utilizado en Twitter usado por mujeres para mostrar las condiciones de seguridad de las mujeres en el Metro. Suele ser utilizado para publicar fotografías de hombres utilizando el vagón de mujeres, y a las autoridades que lo permiten.

La cuenta de Twitter @arrimonesMetro1 muestra evidencia fotográfica y en video de mujeres siendo acosadas en el Metro, así como videos con tono sexual grabados a escondidas. Aunque existen algunas cuentas que alegan solamente arreglar encuentros consensuados, muchas reportan lo que parecen ser encuentros fortuitos en los que la mujer en cuestión no tiene conocimiento de estar siendo grabada.

Cuentas en redes sociales como @arrimonesMetro1 violentan a la mujer de forma sexual abiertamente en internet sin aparentes consecuencias. Estas cuentas acumulan miles de seguidores, sin contar quienes las frecuentan de forma anónima. Las redes sociales no son el único nicho para los depredadores sexuales del Metro, en sitios web dedicados a la pornografía como XVideos se encuentran cientos de resultados al buscar “Metro CDMX”.

En la mayoría de los casos, los agresores escapan antes de enfrentarse con las autoridades. Raúl Crúz narra un caso en el que el agresor fue llevado ante las autoridades del Metro. El narra que a mediados de marzo confrontó a un sujeto que se encontraba tomando fotografías a mujeres por debajo de sus faldas. Raúl llevó al sujeto hasta oficiales de seguridad del Metro y al llegar se percató de que este ya se había deshecho de la evidencia. Todo indicaba que su denuncia iba a proceder, pues tomaron su versión de los hechos e intentaron buscar la tarjeta de memoria que el agresor había lanzado a las vías. Minutos más tarde uno de los guardias lo separó del sujeto alegando que iban a levantar el reporte y le advirtió lo tardado que es este proceso, cuando regresaron otro oficial les informó que el sospechoso se había dado a la fuga. Raúl siguió su camino y al salir de la estación volvió a toparse con el sujeto. Este se le acerca y le reclama “por tu culpa me bajaron $500”. Los oficiales lo habían liberado a cambio de una mordida.

Soldado de juguete

A la fecha del 21 de marzo de 2019, el Gerente de Seguridad Institucional del STC, José Arturo Blanco Hernández, señala que el Metro cuenta con 1027 elementos de seguridad. Al tener 195 estaciones en total, esto te daría un aproximado de cinco elementos de seguridad por estación, asumiendo que estén distribuidos equitativamente. 1027 elementos de seguridad para cubrir una red de 226.488 kilómetros. Asimismo, el presupuesto anual en materia de seguridad del Sistema de Transporte Colectivo- con fecha de cierre de febrero de 2019- es de $323,283,971.00 pesos.

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Este interactivo muestra las estaciones del Metro sin cámaras de seguridad, lo cual demuestra que no todas las estaciones cuentan con la capacitación de mantener a sus usuarios seguros.

A pesar de tener estas medidas de seguridad, las mujeres siguen siendo víctimas de violencia tanto dentro del Metro como a sus alrededores. Dano Acevedo narra que iba en un vagón mixto cuando sintió que el hombre que estaba parado detrás de ella se restregaba contra ella. Cuando Dano se volteó para no darle la espalda, cuenta que lo vio manosearse encima de la ropa y que le comentó que “estaba muy bonita y que a él le gustaban las chamaquillas”. Al llevar al hombre ante un oficial, este le pidió al hombre que se retirara de las instalaciones y le dijo a Dano al ser menor de edad y sin la presencia de sus papás, no podía hacer nada más.

Por otro lado, Tania Paulina Angoa cuenta que al notar las miradas de un hombre se acercó a unos policías y les dijo que la venían siguiendo. “Solo me dijeron riéndose: vienes levantando pasiones”. Ella se quedó con las autoridades en esa ocasión, pero dice que en otras se ha quedado callada ya que los oficiales no actúan, aún teniendo evidencia de acoso. De igual forma Verónica Avilez Escutia ha denunciado tocamientos inapropiados, en una ocasión el oficial frunció el ceño y le reclamó que vestía una falda demasiado corta. En otra ocasión ella gritó al momento de la agresión y al llegar el guardia le pidió que abandonara las instalaciones del Metro.

Los protocolos de seguridad del STC son deficientes. Los policías no interfieren hasta el último momento, como se ve en el caso de Alejandra, y no tienen el entrenamiento necesario para lidiar con este tipo de incidentes como en el caso de la mujer que sufrió un colapso en el Metro en el mes de abril y que, tras ser brevemente atendida por paramédicos, fue expulsada de las instalaciones del Metro y permaneció 26 horas en la calle sin recibir atención lo cual llevó a su muerte unos días después en el hospital.

La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum dijo que la falta de protocolos impidió la atención de la mujer. Incluso, en una solicitud de acceso a la información, el STC contestó que sus protocolos de seguridad incluyen la detención, reporte y registro de los incendios Ocurridos en las Estaciones de la Red de Servicios; atención en Primeros Auxilios en los Casos de Accidentes e Incidentes a Usuarios [el cual fue poco competente y llevó a la muerte de la usuaria]; actuación para la Atención en Caso de Sismo; Actuación para la Atención en Amenaza de Bomba; Actuación en Detención de Objetos Extraños y/o Sospechosos. Dentro de todos estos protocolos no se encuentra ninguno para atender la violencia o la inseguridad dentro del Metro, ni mucho menos uno que responda con perspectiva de género para la seguridad de sus usuarias. La realidad es que las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo no tienen la capacidad para lidiar con la violencia hacia la mujer y mientras no busquen cambiarlo las mujeres seguirán expuestas a violencia dentro de sus instalaciones. 

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